Lecturas del Día 10/24/2016

Lunes de la XXX semana del Tiempo ordinario
Leccionario: 479

Primera lectura

Ef 4, 32–5, 8
Hermanos: Sean buenos y comprensivos, y perdónense unos a otros, como Dios los perdonó, por medio de Cristo.

Imiten, pues, a Dios como hijos queridos. Vivan amando como Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y víctima de fragancia agradable a Dios.

Que entre ustedes, como conviene a verdaderos cristianos, no se hable de fornicación, inmoralidad o codicia; ni siquiera de indecencias, ni de conversaciones tontas o chistes groseros, pues son cosas que no están bien. En lugar de eso, den gracias a Dios. Tengan bien entendido que ningún lujurioso, inmoral o codicioso, que es lo mismo que decir idólatra, participará en el Reino de Cristo y de Dios.

Que nadie los engañe con vanas razones, pues todas estas cosas atraen la ira de Dios sobre los rebeldes. Así pues, no se hagan cómplices de ellos. Porque en otro tiempo ustedes fueron tinieblas, pero ahora, unidos al Señor, son luz. Vivan, por lo tanto, como hijos de la luz.

Salmo Responsorial

Salmo 1, 1-2. 3. 4 y 6
R. (cf. Ef 5, 1) Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Dichoso el hombre que no se guía
por mundanos criterios,
que no anda en malos pasos
ni se burla del bueno,
que amala ley de Dios
y se goza en cumplir sus mandamientos.
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor.
Es como un árbol plantado junto al rio.
que da fruto a su tiempo
y nunca se marchita.
En todo tendrá éxito.
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor.
En cambio los malvados
serán como la paja barrida por el viento.
Porque el Señor protege el camino del justo
y al malo sus caminos acaban por perderlo.
R. Dichoso el hombre que confiá en el Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Cfr Jn 17, 17
R. Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad;
santifícanos en la verdad.
R. Aleluya.

Evangelio

Lc 13, 10-17
Un sábado, estaba Jesús enseñando en una sinagoga. Había ahí una mujer que llevaba dieciocho años enferma por causa de un espíritu malo. Estaba encorvada y no podía enderezarse. Al verla, Jesús la llamó y le dijo: “Mujer, quedas libre de tu enfermedad”. Le impuso las manos y, al instante, la mujer se enderezó y empezó a alabar a Dios.

Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiera hecho una curación en sábado, le dijo a la gente: “Hay seis días de la semana en que se puede trabajar; vengan, pues, durante esos días a que los curen y no el sábado”.

Entonces el Señor dijo: “¡Hipócritas! ¿Acaso no desata cada uno de ustedes su buey o su burro del pesebre para llevarlo a abrevar, aunque sea sábado? Y a esta hija de Abraham, a la que Satanás tuvo atada durante dieciocho años, ¿no era bueno desatarla de esa atadura, aun en día de sábado?”

Cuando Jesús dijo esto, sus enemigos quedaron en vergüenza; en cambio, la gente se alegraba de todas las maravillas que él hacía.

Daily Readings 10/24/2016

Monday of the Thirtieth Week in Ordinary Time
Lectionary: 479

Reading 1EPH 4:32–5:8

Brothers and sisters:
Be kind to one another, compassionate,
forgiving one another as God has forgiven you in Christ.

Be imitators of God, as beloved children, and live in love,
as Christ loved us and handed himself over for us
as a sacrificial offering to God for a fragrant aroma.
Immorality or any impurity or greed must not even be mentioned among you,
as is fitting among holy ones,
no obscenity or silly or suggestive talk, which is out of place,
but instead, thanksgiving.
Be sure of this, that no immoral or impure or greedy person,
that is, an idolater,
has any inheritance in the Kingdom of Christ and of God.

Let no one deceive you with empty arguments,
for because of these things
the wrath of God is coming upon the disobedient.
So do not be associated with them.
For you were once darkness,
but now you are light in the Lord.
Live as children of light.

Responsorial PsalmPS 1:1-2, 3, 4 AND 6

R. (see Eph. 5:1) Behave like God as his very dear children.
Blessed the man who follows not
the counsel of the wicked
Nor walks in the way of sinners,
nor sits in the company of the insolent,
But delights in the law of the LORD
and meditates on his law day and night.
R. Behave like God as his very dear children.
He is like a tree
planted near running water,
That yields its fruit in due season,
and whose leaves never fade.
Whatever he does, prospers.
R. Behave like God as his very dear children.
Not so the wicked, not so;
they are like chaff which the wind drives away.
For the LORD watches over the way of the just,
but the way of the wicked vanishes.
R. Behave like God as his very dear children.

AlleluiaJN 17:17B, 17A

R. Alleluia, alleluia.
Your word, O Lord, is truth;
consecrate us in the truth.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 13:10-17

Jesus was teaching in a synagogue on the sabbath.
And a woman was there who for eighteen years
had been crippled by a spirit;
she was bent over, completely incapable of standing erect.
When Jesus saw her, he called to her and said,
“Woman, you are set free of your infirmity.”
He laid his hands on her,
and she at once stood up straight and glorified God.
But the leader of the synagogue,
indignant that Jesus had cured on the sabbath,
said to the crowd in reply,
“There are six days when work should be done.
Come on those days to be cured, not on the sabbath day.”
The Lord said to him in reply, “Hypocrites!
Does not each one of you on the sabbath
untie his ox or his ass from the manger
and lead it out for watering?
This daughter of Abraham,
whom Satan has bound for eighteen years now,
ought she not to have been set free on the sabbath day
from this bondage?”
When he said this, all his adversaries were humiliated;
and the whole crowd rejoiced at all the splendid deeds done by him.

Lecturas del Día 10/12/2016

Miércoles de la XXVIII semana del Tiempo ordinario
Leccionario: 469

Primera lectura

Gal 5, 18-25
Hermanos: Si los guía el Espíritu, ya no están ustedes bajo el dominio de la ley.

Son manifiestas las obras que proceden del desorden egoísta del hombre: la lujuria, la impureza, el libertinaje, la idolatría, la brujería, las enemistades, los pleitos, las rivalidades, la ira, las rencillas, las divisiones, las discordias, las envidias, las borracheras, las orgías y otras cosas semejantes. Respecto a ellas les advierto, como ya lo hice antes, que quienes hacen estas cosas no conseguirán el Reino de Dios.

En cambio, los frutos del Espíritu Santo son: el amor, la alegría, la paz, la generosidad, la benignidad, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio de sí mismo. Ninguna ley existe que vaya en contra de estas cosas.

Y los que son de Jesucristo ya han crucificado su egoísmo junto con sus pasiones y malos deseos. Si tenemos la vida del Espíritu, actuemos conforme a ese mismo Espíritu.

Salmo Responsorial

Salmo 1, 1-2. 3. 4 y 6
R. (cf. Jn 8, 12) Dichoso quien confía en el Señor.
Dichoso el hombre que no se guía
por mundanos criterios,
que no anda en malos pasos
ni se burla del bueno,
que amala ley de Dios
y se goza en cumplir sus mandamientos.
R. Dichoso quien confía en el Señor.
Es como un árbol plantado junto al rio.
que da fruto a su tiempo
y nunca se marchita.
En todo tendrá éxito.
R. Dichoso quien confía en el Señor.
En cambio los malvados
serán como la paja barrida por el viento.
Porque el Señor protege el camino del justo
y al malo sus caminos acaban por perderlo.
R. Dichoso quien confía en el Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Jn 10, 27
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.

Evangelio

Lc 11, 42-46
En aquel tiempo, Jesús dijo: “¡Ay de ustedes, fariseos, porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia y del amor de Dios! Esto debían practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar los lugares de honor en las sinagogas y que les hagan reverencias en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente sin darse cuenta!”

Entonces tomó la palabra un doctor de la ley y le dijo: “Maestro, al hablar así, nos insultas también a nosotros”. Entonces Jesús le respondió: “¡Ay de ustedes también, doctores de la ley, porque abruman a la gente con cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni con la punta del dedo!”

Daily Readings 10/12/2016

Wednesday of the Twenty-eighth Week in Ordinary Time
Lectionary: 469

Reading 1GAL 5:18-25

Brothers and sisters:
If you are guided by the Spirit, you are not under the law.
Now the works of the flesh are obvious:
immorality, impurity, licentiousness, idolatry,
sorcery, hatreds, rivalry, jealousy,
outbursts of fury, acts of selfishness,
dissensions, factions, occasions of envy,
drinking bouts, orgies, and the like.
I warn you, as I warned you before,
that those who do such things will not inherit the Kingdom of God.
In contrast, the fruit of the Spirit is love, joy, peace,
patience, kindness, generosity,
faithfulness, gentleness, self-control.
Against such there is no law.
Now those who belong to Christ Jesus have crucified their flesh
with its passions and desires.
If we live in the Spirit, let us also follow the Spirit.

Responsorial PsalmPS 1:1-2, 3, 4 AND 6

R. (see Jn 8:12) Those who follow you, Lord, will have the light of life.
Blessed the man who follows not
the counsel of the wicked
Nor walks in the way of sinners,
nor sits in the company of the insolent,
But delights in the law of the LORD
and meditates on his law day and night.
R. Those who follow you, Lord, will have the light of life.
He is like a tree
planted near running water,
That yields its fruit in due season,
and whose leaves never fade.
Whatever he does, prospers.
R. Those who follow you, Lord, will have the light of life.
Not so the wicked, not so;
they are like chaff which the wind drives away.
For the LORD watches over the way of the just,
but the way of the wicked vanishes.
R. Those who follow you, Lord, will have the light of life.

AlleluiaJN 10:27

R. Alleluia, alleluia.
My sheep hear my voice, says the Lord;
I know them, and they follow me.
R. Alleluia, alleluia.

GospelLK 11:42-46

The Lord said:
“Woe to you Pharisees!
You pay tithes of mint and of rue and of every garden herb,
but you pay no attention to judgment and to love for God.
These you should have done, without overlooking the others.
Woe to you Pharisees!
You love the seat of honor in synagogues
and greetings in marketplaces.
Woe to you!
You are like unseen graves over which people unknowingly walk.”

Then one of the scholars of the law said to him in reply,
“Teacher, by saying this you are insulting us too.”
And he said, “Woe also to you scholars of the law!
You impose on people burdens hard to carry,
but you yourselves do not lift one finger to touch them.”

Lecturas del Día 10/10/2016

Lunes de la XVIII semana del Tiempo ordinario
Leccionario: 467

Primera lectura

Gal 4, 22-24. 26-27. 31–5, 1
Hermanos: Dice la Escritura que Abraham tuvo dos hijos: uno de la mujer que era esclava y el otro de la que era libre. El hijo de la esclava fue engendrado según las leyes naturales; el de la libre, en cambio, en virtud de la promesa de Dios.

Esto tiene un sentido simbólico. En efecto, las dos mujeres representan las dos alianzas: Agar representa la del monte Sinaí, que engendra esclavos y es figura de la Jerusalén de aquí abajo. Por el contrario, la Jerusalén de arriba es libre y ésa es nuestra madre. A este respecto dice la Escritura: Regocíjate tú, la estéril, la que no das a luz; rompe a cantar de júbilo, tú, la que no has sentido los dolores del parto; porque la mujer abandonada tendrá más hijos que aquella que tiene marido.

Así pues, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre. Cristo nos ha liberado para que seamos libres. Conserven, pues, la libertad y no se sometan de nuevo al yugo de la esclavitud.

Salmo Responsorial

Salmo 112, 1-2. 3-4. 5a y 6- 7
R. (cf. 2) Bendito sea el Señor, ahora y para siempre.
Bendito sea el Señor,
alábenlo sus siervos.
Bendito sea el Señor,
desde ahora y para siempre.
R. Bendito sea el Señor, ahora y para siempre.
Desde que sale el sol hasta su ocaso
alabado sea el nombre del Señor.
Dios está sobre todas las naciones,
su gloria, por encima de los cielos.
R. Bendito sea el Señor, ahora y para siempre.
¿Quién hay como el Señor?
¿Quién iguala al Dios nuestro,
que tiene en las alturas su morada,
y sin embargo de esto,
bajar se digna su mirada
para ver tierra y cielo?
R. Bendito sea el Señor, ahora y para siempre.
El levanta del polvo al desvalido
y saca al indigente del estiércol,
para hacerlo sentar entre los grandes,
los jefes de su pueblo.
R. Bendito sea el Señor, ahora y para siempre.

Aclamación antes del Evangelio

Cfr Sal 94, 8
R. Aleluya, aleluya.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice:
“No endurezcan su corazón”.
R. Aleluya.

Evangelio

Lc 11, 29-32
En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: “La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás”.